Parte del alumnado de nuestra Escuela de Hostelería TOPI está realizando parte de sus prácticas profesionales en Italia, gracias a la colaboración de Zaragoza Dinámica y al programa Erasmus+.

No se trata únicamente de una primera experiencia profesional a nivel internacional, sino que al mismo tiempo su estancia está siendo una magnífica oportunidad para conocer y disfrutar de primera mano de la rica cultura y gastronomía italiana. De este modo, a la experiencia profesional se están sumando oportunidades de carácter netamente formativas que complementan esas prácticas.

Recepción en el Instituto

Para ello, nuestra estancia se está desarrollando en estrecha colaboración con el Instituto Superior Andrea Mantegna de Brescia (Italia), que ha tenido el detalle de acogernos en sus instalaciones y ofrecernos, a través de su profesorado de Cocina y Sala, una jornada de formación especializada. Gracias a las profesoras Clara Passero, Fiorella Barbalinardo, Lú Pangra, Gilbert y Laura Mattei hemos podido profundizar en diferentes aspectos de la gastronomía de Italia (¡muchas gracias por invitarnos y por compartir vuestros conocimientos con nosotras!).

En esta jornada hemos podido compartir también con nuestras colegas italianas parte de las riquezas de la enogastronomía aragonesa. Como hace tres años ya hicimos, profesorado y alumnado de la Escuela de Hostelería TOPI hemos tenido la oportunidad de dar a conocer la calidad y virtudes de nuestros productos aragoneses, como parte de la iniciativa Aragón por Dentro y por Fuera (AxDxF).

De este modo, la jornada formativa ha resultado una puesta en común de nuestras gastronomías, identificando elementos en común y aquellos claramente diferenciados para, finalmente, idear posibles combinaciones y mezclas creativas que pudiesen aunar de manera armoniosa toda esta rica variedad. Así, mientras unos cocinaron sus manjares, otros preparamos cócteles que pudiesen acompañarles. Y todo ello con una clara intención de estimular nuestra creatividad a través de la búsqueda de nuevas fórmulas que tomasen como punto de partida las recetas, productos y elaboraciones presentados a lo largo de la jornada. Alcanzar nuevos y exquisitos resultados innovadores era el objetivo final de la parte práctica de la jornada.

Preparando comida italiana

En definitiva, esta jornada de intercambio y formación ha sido experiencia gastronómica de primer orden para anotar en nuestro diario de bitácora y recordar durante mucho tiempo.